
Una guitarra vieja y empolvada
pretende ser armonizada
por un hombre que ama a un ser
palabras toman forma
un simple abrazo
torna toda una pasion
un sentimiento aborda en ambos
su razon de vivir se presenta en la ocacion
el mundo cambia su color
miradas fijas en ambas pupilas
dicen mas que mil palabras
naufragar a un mundo de felicidad
la luna comparte su amorio
tocando en el fondo de la cancion
su lagrima le agradece sin cesar
flores de colores desienden
dando vueltas se detienen
ahora abrazados se encuentran
su amor es muy fuerte
pierden control
besandose tiernamente
el dia sorprende
es hora de volver
a la realidad existente
dias tristes y llenos de soledad.
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