domingo, 1 de agosto de 2010

mujer amada mía


y mientras sostengo tu imagen
una lagrima se desprende del fuego inerte,
la pasión de mi amor sigue aferrada a tu vida
pues tu al marcharte, te llevaste mi alegría

no consigo olvidar bellos momentos
mi mente ilusoria te escucha en sueños,
en esos momentos hundido en agonía
despierto sonriendo y todo es de día

pero al abrir mis ojos, siento tu presencia,
el aroma de tu piel se encuentra aun en mi vida,
húmeda y radiante, fuera de monotonía
me eleva a las estrellas, pero al reaccionar, decaigo sin paracaídas

eres mi lucero, mi estrella fugaz
te veo por las noches, y por el amanecer te llevas mi alegría
ahora me encuentro en la cumbre de la vida
solo y a la deriva, sin rumbo busco esa sonrisa
sonrisa de mujer, mujer amada mía





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